El otro día, ante el anuncio de Gallardón de volver al antiguo sistema de elección de jueces que se cargó el insigne "estadista" Mister X, los socialistas escenificaron una pataleta muy poco edificante y bastante clarificadora (si es que hiciera alguna falta).
Ignoro si el volantazo hacia el sentido común se ha debido a convicciones profundas, a que por fin se toman en consideración ciertas eternas demandas ciudadanas o a que el flamante ministro de la cosa ha imaginado su nombre escrito en letras doradas en los futuros libros de Historia- personalmente, como soy tan dada a pensar mal es la que más me cuadra al personaje- pero el caso es que me dan igual las motivaciones siempre que se acaben llevando a cabo las medidas anunciadas, porque es uno de los asuntos vitales si queremos avanzar y ser un país serio y con las mínimas garantías en lugar de continuar deslizándonos por la pendiente bananera.
Lo principal que los políticos saquen sus zarpas de la Justicia acabando con las puñetas de cuota, y garantizar la independencia de la Fiscalía; también que revisen nuestra laxa legislación, nodriza de toda suerte de delincuencia, y que a ciertos menores se les aplique con la contundencia debida la ley, y más aún a los que se escudan en ellos para sus mangancias y trinques varios, que se acaben la impunidad y el choteo que adornan el arresto nuestro de cada día y que desanima a las fuerzas de seguridad en su trabajo y nos deja a todos inermes y humillados ante las risotadas de gentuza nada presunta; y que si el delito es muy grave, se tire la llave o se esconda durante muchísimo tiempo.
La delimitación más precisa de las competencias del TC y el Supremo también es deseable, porque a menudo se "molestan" mutuamente, y no es de extrañar el apelativo popular que se han ganado a pulso a través del tiempo los supuestos garantes del cumplimiento de la Carta Magna, tan estropeadilla y maltrecha, diría que incluso fenecida de hecho tras la pasada del terremoto ZP por el gobierno y el estapufo catalán.
En cuanto a lo de las tasas a partir de la segunda instancia, no parece malo a priori para desatascar los juzgados tan sobrecargados con asuntos a veces muy menores, pero depende de cómo se haga, que ya sabemos que si no eres indigente o ricachón ahí te las den todas...además puede que también se ponga coto a las querulancias pedorras de tanto merluzo del colorín, pero también lo podía haber pensado él mismito y aplicarse el cuento cuando se empeñó en sentar en el banquillo a un informador insurrecto por opinar de él cositas feas sin decir mentira ni inventarse nada, pero bueno, la dignidad de algunos prebostes es en exceso puntillosa para cómo se las gastan ellos con el resto, ya se sabe, sobre todo si alguien osa toserles a los del imperio prisáico, que son inmediatamente fulminados...claro que, con estas proposiciones honestas y alguna otra, parece que el largo idilio de los rubalcabianos con el pollopera está próximo a su fin, ya veremos...
En cuanto a la bestialidad resultante del radicalismo del autoproclamado "rojo feminista" y sus miembras cuotorras, la aberración de concebir el aborto como un "derecho" está próxima a su fin afortunadamente, y se oyen anuncios esperanzadores sobre cuestión tan vital, nunca mejor dicho, ya que es imperativo detener esta carnicería y defender al más débil.
Y si lo entendiere como tal alguna mente confundida, no hay derecho humano alguno superior en rango al de la existencia.
Mira que si al final algunos tenemos que acabar por quererle...