Y las gangas de último minuto de Marzo para el simulacro de investidura, estamos que lo tiramos oigaaa...
ZPerico en vísperas era un me los quitan de las maanos los malacatoones, señoraaa, hasta molestar- pero sólo un poquito- a los comparsas de su murga de candidatura por querer atraer a los que de verdad necesita para enterrar la sardina mariana.
Y ayer por fin fue el primer acto de la función carnavalesca que llevan ensayando más de un mes.
Mucha retórica huera y muchos lugares comunes del topicazo progre como era esperable, sólo faltaron el poncho y la guitarrita, la paz en el mundo y esas cosas de los concursos de belleza para alegrar la visión y entristecer las meninges.
Y resumiendo, aparte de la alfalfa izquierdosa de fácil consumo, PP NO, es el único punto del programa.
Hoy tenía algo más de morbo la cosa por razones obvias, y si en un día medianejo el presidente en funciones le podía revolcar dialécticamente sin excesivo esfuerzo, en otro más brillante le ha dado hasta en el carnet de identidad como suele decirse; y si no ha sido peor para el aspirante se lo debe agradecer al minutaje impuesto para la ocasión por el flamante presidente del Congreso, que no se sabrá los reglamentos vale, pero al menos ha demostrado ser bastante agradecido con una de las partes a las que debe asentar sus posaderas en el cargo en lo de las alusiones y el derecho a réplica.
El resto de intervenciones en la línea habitual de los intervinientes de la nueva política del quítate de tú pa ponerme yo en su versión Red Bull y light, del ego descarado y la falsa humildad, pero ya que se llevan los paralelismos torticeros y ambos son especialistas en hacerlos, como todo buen sofista y demagogo que se precie, coinciden en lo viejuno que es todo pero el primero reivindicando los bolcheviques de moda en tiempos de nuestra guerra incivil, y el otro convencido de estar interpretando el papel de Adolfo Suárez en un remake presunto de la Transición que es otro trampantojo para lo que en realidad es la salida de una brutal crisis que aparte de la burbuja financiera detonante esconde otras más graves (abismo generacional, identidad nacional, modelo social etc, y que por cierto, es mundial por si aún no se han percatado de ello pese a los ominosos signos que indican que muy probablemente y por desgracia acabe igual que todas las anteriores, antes o después)
Pero bueno, es lo que hay, y a eso nos ceñimos.
Lo mejor que podían hacer es irse a leer a Kant, uno porque lo recomienda sin haberlo hecho y el otro porque cita sus obras mal y no hace más que demostrar en cuanto puede su ignorancia para ser profesor igual que sus becarios tuiteros.
Entretenido sí es, pero no estamos para muchas estupideces ya, y sobre todo algunos afectados por cordones sanitarios, cada vez menos virtuales, y a los que nos quieren hacer tragar ruedas de molino disfrazadas de retórica buenista, y si lo decimos nos convertimos en apestados en chantaje infumable.
Y España para tanto numerito vacuo que además pretende dar al traste con todo lo hecho para volver a sacar la cabeza del pozo, aún menos...y no hace falta que lo diga Moodys, a la que el pactito del parto ratonero ha comentado como negativa para nuestras perspectivas.
El último acto, salvo sorpresas que de la vida, para la noche del Viernes.
Lo cierto es que pensaba regodearme más en la crítica de los actores, y más en estas fechas de los Oscar, así como del guión y efectos especiales, pero al final he decidido que no merece la pena perder ese tiempo valioso hablando de las diputaciones y esas cosillas que no comprenden los urbanitas o el IVA rebajado sólo para los del gremio en versión celtíbera cejatera y mejor me voy a tomar una cerveza, aunque me están llegando rumores de que la peli y el actor ganadores han sido para "El Renacido" según parece...
Y es que las modas siempre vuelven, aunque para tostones ya tuviéramos a Jeremiah Johnson, y muchos prefiramos casi siempre el original al remake salvo excepción honrosa, y sabiendo que no se trata de la misma peli antes de que me corrijan...pero se me ha entendido ¿verdad que sí?
Pues nada, después del Carnaval vienen las Fallas.
