Andaba el rojerío general de celebración jubilosa por la marcha de la Espe soltando las gentiles finezas habituales- "¡Esperanza, muérete!"- y cosillas de esas y ¡zas, en toda la boca!, la palma ese cocodrilo de Carrillo.
Aquí servidora no va a brindar ni cosa parecida, y menos con cava catalino ya me perdonarán, si acaso con varias garrafas de "Primperán" por los lacrimógenos panegíricos a esa bestia parda, pero como la hipocresía tampoco va conmigo, pena tampoco tengo la verdad, el Padrecito lo tenga en su regazo.
Pero ya digo, si con Fraga se hablaba de "luces y sombras", las tenebrosidades de éste han quedado obviadas por un repugnante ejercicio de olvido más que intencionado, adobado con empalagosidades vergonzantes, al menos entre los politicastros.
Una cosa es tener que decir algo por razón del cargo, pero si decides tener amnesia selectiva cumple con dar el pésame y huye, o de lo contrario se habla de lo medio bueno y de lo peor, como en tantas ocasiones ocurre ,y desde luego algo que debería ser obligado en el caso de un genocida en el sentido estricto del término.
Se comprende que en este país tan profundamente anormal como lleno de anormales es particularmente difícil- intento imaginar cómo me las maravillaría yo de verme en tal situación- pero al menos ha de haber un mínimo sentido del decoro para evitar pisotear la verdad y la decencia.
Luego van y nos hablan de las atrocidades de los de Bosnia y Kosovo en el telediario, ya ven...
Por cierto ¿se ha enterado del óbito Garzón o necesita el acta de defunción para juzgarlo?
Que Carrillo se portó medio apañadamente en la Transición, nosajodío Mayo por no llover a tiempo, porque le salía a cuentísima del peluquín, pero eso no puede borrar el crimen por el crimen de la mano siniestra de Stalin en España, las purgas internas del partido, etc, etc, no parece siquiera que los camaradas Cayos fueran los más efusivos en el dolor y seguramente hay numerosos motivos, todos ellos bien documentados por cierto para quien tenga interés.
Además, en la vejez última volvió por donde solía a cuenta de la memoria histérica zapateresca y tuvimos que contemplar como le hacían Horroris Causa, y otros muchos esperpentos tan deleznables como gratuitos en detrimento de la convivencia.
Pero nada, aquí hay que hablar bien hasta del Diablo cuando casca (salvo que fuera facha, claro)
En fin, más que dejar el tabaco, el tabaco lo ha dejado a él, tanta nada lleve (la bienaventuranza eterna o celestial en este caso y como es lógico, sobra) y pasamos página a poder ser, si Dios quiere.
El chantajista mandibulón se ha ido cabreado de Madrit como una mona de Pascua, y por una vez le han recibido con vítores en lugar de huevos, veremos lo que le dura, porque como dije el otro día, nosotros lo tendremos mal, pero él también se ha metido en un buen follón.
Degraciadamente, de esto aún no podemos pasar página y también tiene demasiado que ver con la memoria histérica, es más que notorio que no aprendemos de nuestra Historia y bien que lo estamos lamentando y más que lo haremos de no ponerle remedio como está mandado.
Arturo, nasty.
Vaya semanita.
