Como estamos ante una de las elecciones más reñidas de las últimas fechas y con actores nuevos en liza, era de esperar que el bodrio y el barro de la campaña, convertida por momentos en corrala y jaula de grillos, se multiplicara de forma exponencial también.
Desde presuntas conspiraciones y "operaciones" para todos los gustos- algunas más plausibles que otras, aunque sólo sea por lo que hemos visto en los pactos de diputaciones y municipios, y la ambigüedad calculada y sospechosa en algún concreto caso- hasta el cargar las tintas hasta extremos ridículos contra cualquier posible o incluso supuesto fallo del rival.
Todos contra todos y contra sí mismos, y cada minuto una encuesta, y muchos debates de darse pellizcos en lugar de explicar cosas, ganas de que termine ya...
Esta vez hay que dar gracias al menos de que el intento de algunos candidatos y algunos medios por rentabilizar el atentado talibán en Kabul con dos policías españoles muertos, haya sido muy fugaz y ahogado en el momento después de haber corrido a firmar el Pacto Antiyihadista, y porque no hay ambiente para repetir aquel atroz esperpento tras el 11-M.
También habrá contribuido a ello la emocionante y generosa carta del hermano de uno de ellos que supone toda una lección de decencia y dignidad de la que todos debemos tomar nota y honrar su sacrificio con nuestro recuerdo agradecido.
Después, en el debate por antonomasia, con perdón de unos cuantos, la cosa terminó siendo cualquier otra ídem, como todos ustedes sabrán, y si no, se lo cuento.
Empezó con un Perico desencajado y con la boca seca ante los molestos datos objetivos, convertidos por él en opinables, o sea, en considerarlos trolas,y como eran una molestia tan aburrida como terca en seguida salió por peteneras y fibras emocionales y se dedicó a hablar muchísimo, interrumpiendo constantemente al oponente; el moderador presunto se lo permitió en todo momento.
Flojeó malamente en Economía, y eso que ha estudiado Económicas.
Mariano, podrá gustar más o menos, discutirse sus medidas, y aburrir o no, pero se sabe los temas.
Lo de considerarnos a todos tan estúpidos como para confundir a estas alturas un rescate financiero de lo que ha ocurrido por ejemplo en Grecia y Portugal es de traca total y merece un sobresaliente en metedura de pata.
El debate, de llamarlo así, duró hasta la pausa publicitaria.
El asesor le debió decir en la esquina del ring que saliera a morder porque en los últimos combates contra "los emergentes" ya salió trasquilado, y no tenía nada que perder, o eso creían ellos, visto lo que se vio.
Así pues, a insultar, descarnada y simplemente.
Y ahí se acaban los argumentos racionales claro, y se acaba en el "y tú más" si es que el otro pretende defenderse, y se atasca uno en lo que en teoría se quería evitar salvo en el plano generalista de costumbre y en de las medidas adoptadas ya y a adoptar después para acotar lo que de una manera u otra afecta y afectará a toda organización humana y por supuesto política (salvo en el discurso para modorros, ya sea indignados o ilusionados, de los diversos adanistas y maniqueos del momento, que por cierto también tienen ya sus casitos, y más que tendrán )
Ahora el desencajado era Rajoy, como es lógico.
Naturalmente, ya no se habló del futuro ni de programas.
Ni siquiera apenas de Cataluña, porque entre otras razones, dos no quisieron, y ninguno era el presidente.
La mierda protagonista.
He sentido vergüenza ajena del nivel ínfimo del candidato Sánchez y del linchamiento en directo consentido por ese convidado de piedra grisácea, y sabiendo que además era emitido por el canal internacional.
Este señor Sánchez, que me parecía limitadito pero educado, no puede presidir nada que no sea una verdulería o una taberna, ya que además de no tener fondo más allá de cuatro frases hechas lacrimógenas y tópicas, carece completamente de las formas más elementales y se atreve a justificarse diciendo que lo ha dicho porque lo piensa media España, pues por esa regla de tres hijito...pero vamos, que si otros te decimos lo que pensamos ahora de ti lo mismo es hasta delito.
Supongo que en el fondo ya se habrán dado cuenta.
Salvo su señora que está enamoradísima.
Y con lo fácil que es callarle la muí a estos, manda narices.
Sobre todo si te olvidas del cargo, cosa tampoco deseable.
Y si te dejan hablar, claro, y no tapan tus contestaciones con alaridos airados.
En fin, que el tonto federalista de los palotes ya ha conseguido hacer bueno a ZP inclusive, y sin gobernar, que ya es mucho mérito, y dicho con ánimo de ofender.
Lo más gracioso- aunque cuele poquito después de verle en su verdadera salsa revolucionaria- es que hasta Pableras se haga ahora el modosito para quitarte los votos que tú has pretendido que no se fueran a él con tan terrible sobreactuación.
¿Susanita tiene un ratón...?
Pues el Domingo lo sabremos, pero yo creo que si las encuestas aciertan, cosa que nunca se sabe porque la peña miente más que habla, el negocio familiar de las saunas tampoco debe ser nada desdeñable (puestos a esas cosas que le gustan tanto de a ver quién gana más para esa memez de presumir de lo contrario en estos pagos donde eso es pecado por lo religioso y por lo laico.)
Hay muchas formas de ser indecente en la política y en la vida, no se circunscribe en exclusiva al hecho y la afición de las gentes a meter la mano en los dineritos, sino que también tienen que ver bastante los medios, los fines, las cosas que se atacan, las cosas que se defienden y se propugnan...seguramente necesites para enterarte un gráfico o una Juana y una Valeria que te lo expliquen, y perdona el tuteo.
O no.
Repite conmigo, "yo por La Moncloa, maa-to".
El circo del share y el bipartidismo del mando a distancia y ahora la corrala pajarera, qué castigo bíblico.
Eres muyyy tonto, Perico.
No te hace falta botijo.
No es insulto, es descripción.
Y yo no soy candidata a la presidencia de la nación.
Posdata: en Pontevedra le acaban de romper las gafas a Rajoy, debe ser otra cosa de "la nueva era política" y todo eso...si cuando una dice que, con todo lo que haya que mejorar, no es peor todo lo que hemos conocido, por algo es.
Y pretender que la italianización del modelo es mejor que lo que ha existido, es un hueso que a algunos nos cuesta roer por mucho que se empeñen.
Ya nos acordaremos.